jueves, 24 de noviembre de 2011

Aulas y redes sociales, dos ámbitos de agresión juvenil

Mientras las peleas escolares no cesan, en Internet se multiplican los sitios que promueven las disputas entre adolescentes

"A los que escuchan cumbia habría que matarlos porque son negros que no sirven para nada. Por favor, tiren ideas de cómo matar a uno..." La frase fue escrita hace un par de semanas por un tal Goyo, un fan que dejó su comentario en el grupo de Facebook "Mate un negro, plante un árbol", un sitio que superó ya los mil seguidores y uno de los tantos que, según se alerta desde distintos sectores, promueven el odio y la violencia juvenil en la Web. Lo que hace unos años era apenas un esbozo o una simple e inquietante insinuación, es ahora una realidad que suma casos de una fuerte ola de furia y ataques discriminatorios a través de las redes sociales pero también, apuntan los propios docentes, en las aulas de varios colegios de la región y el país.
Mientras ayer resonaban los ecos del caso de las chicas que se pelearon en Facebook y una terminó apuñalada, varios especialistas consultados por este medio admitían que la violencia entre los más jóvenes es una problemática que crece y que suele ubicar a los adolescentes tanto en los lugares de víctimas como en los de victimarios.
"Determinadas actitudes son contagiosas, sobre todo aquellas inherentes a la condición humana: la agresividad, la costumbre de juzgar a los demás, el imitar patrones de conducta propuestos por un líder y la tendencia a generar competencias -analiza Laura Mariani, psicóloga especializada en adolescencia y familia-. La sociedad actual, la misma que se caracteriza por sancionar aquello que promueve, observa preocupada uno de los principales síntomas que presenta y padece: el desborde incontrolable de la agresividad. Y podemos comprobar una vez más que recién cuando los chicos hacen síntoma los padres se preocupan".
ACOSO VIRTUAL
Así como crecen los grupos que promueven mensajes discriminatorios, las redes sociales son también el lugar para que, en una suerte de continuidad de lo que se inicia muchas veces en el aula o en el patio de una escuela, los chicos pacten peleas o se encuentren simplemente para acosar a otro. A este último ejemplo los expertos suelen llamarlo "cyberbullying", una adaptación de lo que hasta hace poco se conocía como acoso o la agresión entre los adolescentes y niños en situación escolar. "Es un comportamiento prolongado de agresión psicológica y física que un niño o grupo de niños realiza a un tercero a través de Internet, teléfonos celulares o cámaras de fotos", explican en el Equipo Bullying Cero Argentina, un grupo de especialistas que estudia la evolución del fenómeno en el país.
Además de la creación de grupos en las redes sociales con la intención de agredir a terceros, otra metodología frecuente suele ser el ingreso a páginas personales para dejar insultos o burlas bajo el amparo de seudónimos. Algunas iniciativas incluyen la creación de fotologs de terceros con esa misma finalidad. También en el portal de videos YouTube se pueden ver con facilidad numerosos videos de peleas en aulas, en patios de escuela o en la calle. Según los expertos, las nuevas formas de comunicación que provee Internet hacen visible una violencia que ya existía en el ámbito privado. "Muchas veces las agresiones verbales y sociales que permite Internet son la continuación de agresiones físicas en el colegio o en lugares de reunión", se indica desde Bullying Cero.
MIEDO EN LAS AULAS
Clic para ampliarDentro de esta problemática también cabe mencionar el drama cotidiano de la violencia ejercida por los jóvenes contra sus propios profesores. Según los gremios docentes, de hecho, sólo en la provincia de Buenos Aires tres maestros son agredidos por día. Es una enormidad, pero parece lógico si se tiene en cuenta que Argentina lidera el ranking de violencia escolar en toda América Latina y una encuesta reciente de la Unión de Docentes Argentinos (UDA) reveló que más del 70% de los docentes del país siente miedo dentro de la escuela.
Según el psicólogo Gabriel Abriso, experto en violencia escolar, la agresión en la escuela, ya sea a un profesor o entre los propios alumnos, suele estar motivada por una "pérdida de sentido de la autoridad. En estos casos vemos que la pérdida de respeto es hacia la figura del profesor o directivo, que también se da en casa hacia la de los padres". En el trabajo encarado por la UDA también se indagó en qué medida los docentes piden licencia por alguna situación que les haya causado estrés o algún tipo de deterioro físico. La respuesta en ese sentido tampoco deja de asombrar: el 58% admitió haber pedido licencia por la violencia que sufre en las aulas.

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